EDITORIAL 625
viernes 06.02.26 Opina Radio Clarín. En la semana pasada se publicaron más de tres millones de documentos relacionados con el caso Jeffrey Epstein, que develaron nuevos contactos del pederasta multimillonario con diversas personalidades, como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o la princesa Mette-Marit de Noruega. Con la ayuda de su ex amante Ghislaine Maxwell, Epstein tejió una red de explotación sexual de niñas y jóvenes, cometiendo el mayor caso mundial de proxenetismo con clientela constituida por ricos, famosos y depravados. El caso está especialmente en el tapete desde que Epstein murió en la cárcel en 2019, en un episodio oscuro que se cerró como suicidio. Con Epstein desaparecido, saltaron a la luz pública los nombres de la clientela; y Donald Trump se muestra muy molesto cada vez que se habla del tema, ya que mantuvo una relación de amistad con él durante 15 años. En el pasado noviembre, el mandatario republicano firmó, obligado por la Cámara de Representantes y el Senado, una ley para revelar todos los papeles, que han evidenciado que las conexiones de Epstein con algunas personalidades como el ex príncipe de Inglaterra Andrés o el empresario y filántropo Bill Gates eran







