Opina Radio Clarín
El Tribunal de Ética del Colegio Médico del Uruguay decidió, por mayoría, archivar y no investigar la denuncia contra la Ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, por el caso de Soledad Barrera, la joven pediatra de 41 años, fallecida en una cirugía que se considera de rutina. El argumento utilizado parece una gambeta jurídica. Sostiene que Lustemberg no actuó como médica sino como política. La resolución se adoptó con el voto de tres de los cinco integrantes que tiene el cuerpo. Hablamos de los doctores Diana Domenech, Álvaro Giordano y Hugo Rodríguez. El argumento principal de la postura mayoritaria radica en que la actuación cuestionada corresponde a un acto administrativo en su rol de titular del Poder Ejecutivo y no a su condición de médica, apoyándose además en un antecedente del año 2018 de un fallo similar que posteriormente fue revocado por un tribunal de alzada. Los redactores del fallo advirtieron que intervenir en decisiones propias de la administración pública implicaría incurrir en una desviación de poder. Por su parte, los dos médicos que votaron en discordia, es decir, que votaron a favor de investigar, fueron los doctores Gerardo Eguren y Fernando Repetto entendiendo que sí existían elementos suficientes para





