Opina Radio Clarín
En su columna en el semanario Opinar, el Dr. Pablo Caffarelli reflexiona hoy sobre “El impuesto que llega disfrazado de factura”. Destratados desde afuera por los horrores de un mundo a la deriva y malheridos por dentro al no cesar los crímenes en los noticieros diarios, no prestamos atención a las múltiples formas de despojo de las cuales somos víctimas casi sin darnos cuenta. Señala el Dr. Caffarelli: “Hay una forma muy particular de cobrarle más al uruguayo sin anunciar que se le está cobrando más. No hace falta mandar al Parlamento un nuevo impuesto, ni discutir una tasa, ni imprimir un proyecto de ley ni escuchar a los economistas explicando la letra chica del proyecto.” No hace falta nada de eso, porque “alcanza con una tarifa”, como bien explica la nota periodística. Y tiene razón el Dr. Caffarelli. La absurda realidad es que, a trasvés de los años, nos hemos ido acostumbrando a que nuestros Entes Autónomos –ANCAP, UTE, ANTEL, Banco de Seguros- apliquen tarifas mucho mayores que los costos: eso les permite amorralar anualmente millones de dólares, y muchas veces cientos de millones. Y nos hemos acostumbrado también a que las empresas públicas entreguen, año tras año, esas






