Opina Radio Clarín
El Papa León XIV publicó un mensaje sobre el Campeonato Mundial de Fútbol: no es un mensaje sólo para los católicos, ni sólo para los futboleros. Es un mensaje para toda la humanidad. Al comienzo de su mensaje, recuerda el impacto global del deporte y la importancia de los valores humanos y espiritual. “El Mundial comienza mañana, y muchos verán los partidos” –dijo el Papa. Y enseguida llamó a todos a revivir desde el fútbol “algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirnos por nuestra cuenta, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos”, por lo cual “Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, aún no ha entendido el juego” y “quien no sabe vivir con y para los demás, aún no ha entendido la vida”. De la sencillez del fútbol como juego, extrae el Papa una enseñanza profunda y general: ninguna criatura humana nació para la soledad y ninguna victoria humana puede construirse estando en soledad. Todos necesitamos de todos. Y todos nos hacemos realmente humanos cuando nos encontramos con el prójimo, no sólo para darle la mano sino para hermanarnos en sentimientos e intercambiar pensamientos. El llamamiento a entender la vida






