Opina Radio Clarín
Hace apenas una semana, la Directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, dijo que el Uruguay está haciendo las cosas bien para mantener la seguridad económica, pero advirtió que “realmente necesita más crecimiento”, por lo cual reclamó a nuestro país, ante un escenario global incierto, “más coraje” tanto al sector público como al sector privado. Para todos los sectores de la ciudadanía, ese consejo debería adquirir valor de crítica y de llamamiento. Es una crítica, porque se le pide coraje para cambiar únicamente a los pueblos que se han estancado. Lo que nos dijo la señora Georgieva en lenguaje técnico y diplomático es que estamos descansados, perezosos o sin iniciativa: todo lo cual sabemos desde hace largo tiempo pero nos queda certificado cuando nos los dicen los labios de la Directora Gerente del Fondo Monetario. Frente a eso nos hizo un llamamiento a asumir luchas y tomar riesgos, sin conformarnos con relevar estadísticas anuales de nuestro estado de situación. Ni el diagnóstico ni el llamamiento merecen caer en el olvido. La señora Georgieva sostuvo que el Uruguay se distingue por la fortaleza de sus instituciones y por el consenso social que permitió mantener políticas estables. También destacó que la






