Opina Radio Clarín
El Ministro del Interior Dr. Carlos Negro y la Fiscal de Corte Dra. Mónica Ferrero cumplieron en estas horas el amargo deber de denunciar que recibieron amenazas de muerte. Todo indica que las amenazas surgieron de alguno de los múltiples enclaves de crimen organizado que asolan a nuestro país. No es la primera vez que el Ministro Negro recibe amenazas; y todos recordamos que la Fiscal Ferrero sufrió, hace un año, precisamente, un ataque a tiros en su casa. Pero el hecho de que antes haya habido otras amenazas no da para que nos acostumbremos ni para que nos quedemos callados. El Ministro del Interior es el jerarca mayor de los servicios policiales de nuestra República. La Fiscal de Corte –como la llama la Constitución- o Fiscal General de la Nación –como la llama la ley orgánica del Ministerio Público- es la conductora mayor del servicio de investigación y acusación contra todos los delitos que se cometen en el país y de todos los delitos que, desde afuera, puedan afectar a nuestro país. Se trata de dos altos funcionarios que como personas se merecen respeto y por el cargo que ocupan invisten la representación del Estado de Derecho –el cual,





