Opina Radio Clarín
La serie *Tres por ciento” fue la primera producción brasileña estrenada en Netflix hace una década. Enmarcada en el género de ciencia-ficción, el guion -escrito por Pedro Aguilera- se destaca y nos golpea por su realismo. Entre el miedo y la emoción, miles de jóvenes de veinte años —vestidos con ropa sucia y harapienta— recorren las calles oscuras y deterioradas de una zona devastada por desastres, que retrata a una *favela* brasileña. Todos los jóvenes se dirigen a un edificio futurista para someterse a lo que llaman «el Proceso»:, una serie de pruebas que determinarán que apenas un 3 % de ellos será elegido para admitirlo en la isla *Offshore*, un paraíso de alta tecnología que les promete enriquecerlos, porque allí reina la abundancia. La serie sigue la vida de cinco candidatos que se enfrentan a un protocolo de selección que les resulta agotador, absurdo y hasta despiadado. La historia denuncia las dificultades que el Brasil opone al ascenso social de los jóvenes nacidos fuera del circuito de la riqueza. Según un informe de Oxfam realizado en el año 2024, el 63 % de la riqueza total está en manos de una élite que representa apenas el 1 % de






