Opina Radio Clarín
En la constante seguidilla de desgracias que afectan a los niños más desvalidos, surgió una nueva: en la mochila de una escolar de sólo 10 años apareció marihuana. Fue en una escuela del Barrio Salto Nuevo, en la zona sur de la ciudad de Salto. Felizmente, un compañerito lo dijo a la maestra, gracias a lo cual intervino la Directora y se hizo la denuncia a la Policía, que está investigando quiénes fueron los adultos que estuvieron detrás de semejante atropello contra la ternura y la inocencia que, a pesar de todo, debe seguir siendo el signo de nuestros infantes, La inspectora departamental de Primaria de Salto, Maestra Alejandra Leal, dijo que ante esta desgracia el objetivo primario debe ser “proteger a nuestros niños de estas situaciones”, en lo cual obviamente tiene razón. Y agregó que se hallaron “cosas de adultos que no corresponden estar en las mochilas de los niños”, en lo cual tiene también razón respecto a los niños, pero no tiene razón respecto a los adultos. En efecto, las drogas no son “cosas de adultos”, porque las adicciones no son asunto de adultez sino desgracia por debilidad. En nuestro Uruguay el consumo de marihuana está hoy permitido






