En estas horas, el abogado Juan Fagúndez alertó sobre la politización de la Justicia y afirmó públicamente que el actual Código del Proceso Penal “ha metido a más inocentes presos que el anterior”.
El Dr. Fagúndez es un distinguido defensor penal, con más de tres décadas de experiencia, a lo largo de las cuales se distinguió como una voz independiente y como un jurista con principios firmes y convicciones claras. Fue Presidente de la Asociación de Abogados Penalistas y ejerció el cargo con brillo conceptual y práctico. Por tanto, es una voz cuyas observaciones deben atenderse.
Afirma el abogado Fagúndez que una de las principales fallas del sistema actual es la concentración de poder en la Fiscalía. A diferencia del viejo esquema, en el que la Policía era un filtro previo y respondía al juez, hoy todo lo que se denuncia —ya sea ante la Fiscalía o directamente en una comisaría— entra en el sistema. “Cada día que prende la computadora, un fiscal tiene casos nuevos. Hay fiscalías que ya tienen 500 asuntos activos, y en los turnos pueden entrarle 150 más”
En entrevista con Montevideo Portal, Fagúndez remarca que el nuevo Código del Proceso Penal “trajo velocidad pero también trajo una lógica de acuerdo automático. Está todo, se discute un número, se firma y se remata.” Pero esa firma y ese remate no garantizan ni justicia ni equilibrio, ya que el sistema está armado para que el Fiscal busque el éxito más que la verdad… Y retruca Fagúndez: “la Fiscalía tiene que buscar la verdad, no el éxito”.
La realidad es que el proceso penal hoy es más espectacular que antes pero se funda en el errores conceptuales, tales como dar por sentado que el proceso penal es una discusión sobre un conflicto de intereses, que puede zanjarse negociando el delito y la pena, ya sea que haya pruebas o no las haya.
A lo que denuncia el abogado Fagúndez se agrega otra dura realidad: cuando la dirección de las investigaciones se le arrebató al Poder Judicial y se entregó a los Fiscales, se hizo propaganda con el fácil acceso que las víctimas iban a tener a las Fiscalías. En los hechos, ha sido exactamente al revés: a toda víctima y a todo abogado, le era mucho más fácil llegar al despacho del Juez de turno o a la baranda de su Actuario que conseguir por Internet un día y una hora para que le escuchen su súplica.
Por lo cual, debemos saber todos que estamos ante un Código del Proceso Penal que fracasó. Y como tal, debe ser sustituido.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.