El Uruguay apuesta por la “diversificación inteligente” para transformar su modelo de desarrollo y mover la aguja de la productividad. Así lo consigna una crónica de La Diaria, en la cual el presidente de la Agencia Nacional de Desarrollo, Dr. Juan Ignacio Dorrego Viera, explicó que se trata de una estrategia de desarrollo económico que busca que cada región del país concentre sus esfuerzos de innovación e inversión en las áreas donde más potencial tiene.
El gobierno tiene el foco puesto en el desarrollo del país y para eso apuesta por la “especialización inteligente”. Para lograrlo, está previsto el lanzamiento de un programa de fomento a la competitividad territorial que busque un “gran acuerdo” entre los gobiernos departamentales, las autoridades de la enseñanza y las empresas, de modo que cada región tenga una hoja de ruta propia.
El Dr. Dorrego definió que “El desafío es generar un cambio estructural y una diversificación productiva que haga foco en algunos sectores de producción que serán priorizados de acuerdo con las diferencias geográficas”
La inspiración es plausible. El Uruguay no debe dividirse sólo en Departamentos de estructura política. Tiene que adquirir conciencia regional, marcando diferencias, acentos, costumbres y calidad de productos.
En definitiva, se trata de restituir la individualidad natural a cada sector de un país que nos parece chico porque está entre dos colosos del mundo, pero que es suficientemente grande como para que en nuestros 186.000 kilómetros cuadrados quepan, a la vez, Suiza con sus 41.285 kilómetros cuadrados, más Bélgica con sus 30.688, más Holanda con 41.865, más Austria con 83.871… y todavía sobran 30.000 kilómetros cuadrados.
En cada uno de esos países hay cultura de regiones, con diversidad cada diez o veinte kilómetros de carretera. Ese es el camino por el cual se engrandecieron más allá de su dimensión geográfica.
Y ese debe ser el camino que deberemos recorrer, si somos capaces de generar curiosidad, impulso, espíritu de aventura y ganas de crecer en todas las generaciones llamadas a la lucha.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.