El ex fiscal y actual senador Gustavo Zubía, al pronunciarse sobre el atentado contra la Fiscal de Corte, Mónica Ferrero, aseguró que estamos viviendo una “pandemia de violencia” y advirtió que la escalada delictiva no está teniendo respuestas de fondo desde el gobierno.
En las mismas declaraciones, el Dr. Zubía subrayó la actitud de la fiscal Dra. Mónica Ferrero, que, después del schock del atentado, reafirmó que va a seguir trabajando. Zubía dijo: “Me congratulo de haber escuchado esas manifestaciones, de no apartarse del camino debido. Pero lamento enormemente que estemos viviendo en un país donde empezamos con el atentado contra magistrados de primer nivel”.
El senador sostuvo que la respuesta al narcotráfico en la actualidad se concentra en incautaciones de droga, pero no en combates frontales contra las bandas. Señaló que los ataques contra operadores judiciales buscan “deteriorar el sistema de Derecho”, y el Estado no puede permanecer sin una estrategia sólida. Y agregó: “Mientras sigamos así, no veo esperanza sino un deterioro gradual y permanente, volviendo a épocas oscuras del Uruguay”.
Más allá de la bandera partidaria bajo la cual fue elegido senador, más allá de las diferencias entre gubernistas y opositores, las manifestaciones del Dr. Zubía no deben pasar inadvertidas. Contienen no sólo un pronunciamiento contra el narcotráfico y una execración sin ambages a la infamia perpetrada el domingo pasado. Contienen un alerta sobre “el deterioro gradual y permanente” en que vivimos.
Y porque contienen ese alerta, nuestro deber no es sólo esperar que la policía logre apresar a todos los implicados. Nuestro deber es alzar fuerte la voz, para que todos juntos nos constituyamos en opinión pública activa, diligente, capaz de discutir pero también capaz de coincidir “todos a una” como “Fuenteovejuna”.
Ante la decadencia, nada nos autoriza a distraernos y nada nos habilita a desoír voces que –vengan desde el gobierno o desde la oposición- nos sacuden la modorra, nos arrancan la indiferencia y nos obligan a pensar en nuestro destino como personas, como nación y como República.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.