Ayer miércoles, al terminar el horario de la mañana, un grupo de adolescentes, encabezado por la madre de una alumna, irrumpió en la Escuela 123 de José Belloni y Lisboa, Jardines del Hipódromo, y tomó a golpes a maestros y alumnos, desencadenando una verdadera batalla campal

En repudio al ataque, los maestros de Montevideo realizan un paro de 24 horas y se movilizan en reclamo de garantías.

Según se observa en un video difundido por El Observador, la descontrolada mujer entró con sus secuaces y atacó a la maestra de su hija, que había tenido un conflicto con otra alumna.

Es la sexta agresión en escuelas montevideanas en lo que va del año, pero “es la primera vez que se invade de esta forma un espacio escolar interno y que se pone de rehenes a todos los niños y padres de la institución”, dijo al diario El País la consejera Daysi Iglesias, que, ante la magnitud del hecho, acudió al lugar; y relató cómo la madre y los adolescentes, “invadieron la institución, golpearon a una alumna, a la mamá de otra alumna, amenazaron a una maestra, le patearon la puerta del salón, tiraron a otra maestra y lastimaron a una tercera en un brazo”, narró la consejera Iglesias.

Mientras ocurría la agresión, las fuentes coincidieron en que habían dos motos con jóvenes armados en la esquina.

El caso no es uno más en la escalada de violencia que sufren los docentes de Enseñanza Primaria. No es uno más porque es la primera vez que se produce una invasión en patota de un espacio institucional educativo.

No hay duda de que hay delito y no hay duda de que hay pruebas, pero, a pesar de la identificación y las pruebas, en las horas inmediatas al ataque no hubo ningún detenido, lo cual es deplorable porque vuelve a mostrar las debilidades y falencias de los procedimientos legales en vigencia.

Pero hay algo más deplorable aun, que es la aceptación silenciosa, el acostumbramiento, la insensibilidad ante la regresión cultural que estamos soportando.

No nos criamos para convivir con salvajadas en la escuela pública ni con crímenes abyectos y con la brutalidad de la violencia y la agresividad que hoy campean sin freno.

Por eso, debemos ser firmes y unánimes en el repudio a la asonada escolar en Jardines del Hipódromo y en la prédica por la vigencia del ideal de paz y respeto que proclama y manda la Constitución de la República.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.