Hace un mes largo que la opinión pública tiene en el tapete el hecho singular de que el Presidente de ASSE, Profesor Doctor Álvaro Danza, ejerce empleos como médico asalariado en Instituciones mutuales, con las cuales ASSE tiene relaciones como controlante y como contratante.
La oposición denunció el caso como violación del art. 200 de la Constitución, que textualmente dispone:
“Los miembros de los Directorios o Directores Generales de los Entes Autónomos o de los Servicios Descentralizados no podrán ser nombrados para cargos ni aun honorarios, que directa o indirectamente dependan del Instituto de que forman parte.
… Tampoco podrán los miembros de los Directorios o Directores Generales de los Entes Autónomos o de los Servicios Descentralizados, ejercer simultáneamente profesiones o actividades que, directa o indirectamente, se relacionen con la Institución a que pertenecen.”
El tema llegó a la Junta de Transparencia y Ética Pública. Allí, la asesoría jurídica de la Institución fue rotunda, al señalar la incompatibilidad constitucional y legal del cargo de Presidente de ASSE con los cargos que ejerce en mutualistas privadas, en la Revista Médica y en la Facultad de Medicina, indicando que esas tareas implican superposición de horarios y transgreden no sólo la Constitución: además, “violentan el artículo 26 de la ley 17.060 (ley cristal) y el artículo 31 de la ley 19.823, Código de ética de la función pública”.
El Directorio de la Junta de Transparencia se apartó de ese rotundo informe jurídico y declaró que no hay incompatibilidad de la Presidencia de ASSE con la acumulación de cargos mutuales y no mutuales. La resolución se aprobó con dos votos a favor y uno en contra.
Para la JUTEP no es un honor resolver estos temas por un score futbolero y para el bien público no es una alegría que las militancias y las obediencias políticas puedan más que los principios del Derecho.
Con resoluciones como ésta, se confirma que tenemos un Estado de Derecho con grietas y goteras, que nos llama a luchas ciudadanas muy por encima de los cintillos políticos. A ese llamamiento debemos responder todos en conciencia, por encima de banderías.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.