El Uruguay condenó enérgicamente el atentado antijudío en Australia y reafirmó «su más enérgico repudio a todo acto de violencia». La Cancillería emitió un comunicado en el que manifestó sus condolencias a las familias de las víctimas y su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Australia.

El gobierno nacional repudió, a través de la Cancillería, el ataque perpetrado en una de las playas más populares de Sídney, en el cual murieron al menos 16 personas y 40 resultaron heridas –entre ellas, cuatro menores. El ataque tuvo claro signo racista, ya que consistió en un tiroteo a traición y terrorista, que tuvo como objetivo lesionar la comunidad judía australiana, en el primer día de la festividad de Janucá.

Representando los sentimientos de todos los uruguayos, en el comunicado se establece que «el Uruguay reafirma su más enérgico repudio a todo acto de violencia injustificado, así como a las manifestaciones de odio, extremismo, racismo y antisemitismo».

Los autores de la masacre antisemita han sido identificados como padre e hijo. Se trata de un hombre de 50 años, quien falleció tras enfrentarse a la policía, y su hijo de 24 años, quien permanece en estado crítico bajo custodia policial.

Un alto funcionario de seguridad israelí declaró que, en los últimos meses, ha aumentado la actividad iraní relacionada con ataques contra objetivos israelíes y judíos en diversas partes del mundo, incluida Australia, por lo cual se investiga la posibilidad de que Irán esté involucrado en la planificación de estos ataques mediante redes de incitación vinculadas a Hezbolá, Hamás  y otros grupos extremistas.

Sean quienes sean los autores materiales, el extremismo que asesina indefensos es el fruto de una perversión de los sentimientos y una oclusión del pensamiento que resultan de un fanatismo que conduce al odio y desemboca en la criminalidad.

Contra eso, hay una sola vacuna: enseñar a pensar con libertad y con respeto, enseñar a dialogar con el que cree y opina diferente, enseñar a amar al prójimo.

El Uruguay tiene larga y honrosa historia en la materia. Ante el crimen que ahora ensangrienta a Australia –tierra de paz- revaloricemos las mejores tradiciones nuestras, que fueron de concordia entre discrepantes y compromiso con el interés general y el bien común.

Y sepamos todos sin distinción, que si aparecen canallas que inoculan el fanatismo y la locura, nuestro deber es estar dispuestos a luchar para que nuestro Uruguay siga defendiendo la sensatez y la libertad.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.