Después de muchas idas y vueltas, una mayoría calificada de países de la Unión Europea acaba de avalar al acuerdo de libre comercio con el Mercosur, despejando el camino para que, finalmente, pueda firmarse este lunes 12 de enero, en Asunción.
El tratado llevaba negociándose más de 25 años.
La aprobación ocurre a pesar de que Francia e Irlanda expresaron su oposición, por el temor de que, al abrirse los mercados, la producción agrícola y pecuaria de nuestro Mercosur le baje los precios a la agricultura y la ganadería de Europa.
Con esta luz verde, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, está habilitada para viajar al Paraguay y, con los Presidentes del Mercosur, dejar rubricado el acuerdo, cuya dimensión no es sólo económica sino cultural y hasta geopolítica.
El convenio eliminará barreras arancelarias, facilitará el comercio de bienes y servicios y establecerá normas comunes sobre trabajo, propiedad intelectual y medio ambiente, con cláusulas específicas para el compromiso climático contra el calentamiento global.
Aunque después de la firma habrá que esperar la ratificación por el Parlamento Europeo y los Parlamentos nacionales de algunos países miembros, la firma prevista para este lunes en Asunción ha de marcar el inicio de una nueva etapa comercial entre América del Sur y Europa, en un momento crucial y único.
Sí, amigos de Radio Clarín: nuestro continente sureño está viviendo un momento crucial y único porque las relaciones con Estados Unidos se han crispado y se han tornado imprevisibles a partir de la captura norteamericana del ex dictador Maduro, seguida por la continuación del chavismo en el poder, con más preocupación por los negocios petroleros que por el restablecimiento de la democracia en la patria de Simón Bolívar.
Por eso, en este momento acercarnos a Europa no va a producir sólo efectos económicos, con más o menos peso en los precios agropecuarios.
Acercarnos a Europa va a revitalizar los vínculos con una cultura que, aun sufriendo sus retrocesos y hasta decadencias, sigue siendo el cimiento y el punto de partida de lo mucho bueno que tiene nuestra civilización.
Por todo eso, si el lunes se firma el Tratado de nuestro Mercosur con la Unión Europea, deberemos anotar el 12 de enero como fecha de regocijo y esperanza.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.