Por las imputaciones y sospechas surgidas en el caso Cardama, en el Parlamento nacional llegaron a formarse dos comisiones preinvestigadoras: una en la Cámara de Representantes y la otra en la Cámara de Senadores y pareció inevitable que se designaran dos investigadoras, una por cada cuerpo legislativo.
Sin embargo, se logró acuerdo para que haya una sola, compuesta por diputados y senadores, a razón de nueve legisladores por el oficialismo y ocho por la oposición, designados por la Asamblea General en sesión especial.
La Comisión investigará el período comprendido entre el 2010 y la decisión de rescindir el contrato, adoptada por el presidente Yamandú Orsi. Tendrá seis meses para indagar y pronunciarse. Contará con 17 integrantes, de los cuales, como dijimos, nueve miembros serán del Frente Amplio y ocho de la oposición, estando representados todos los lemas que tienen representación parlamentaria: el Partido Nacional, el Partido Colorado, el Partido Independiente, Cabildo Abierto e Identidad Soberana. Acordándose que la presidencia esté a cargo de la oposición.
Es discutible que se establezca una investigación parlamentaria sobre un tema jurídico que está en manos de la Justicia.
Pero es digno de aplaudirse que sobre un tema ríspido y controversial, como es el caso de la compra de las dos patrulleras oceánicas, los gubernistas y los opositores hayan acordado que haya UNA SOLA comisión y no DOS. La decisión demuestra sensatez y confirma que en el Uruguay tenemos sentimientos institucionales más firmes de lo que nos damos cuenta y, sobre todo, más maduros que los de los países hermanos de nuestra América, donde se producen escenas tan bochornosas como las que protagonizó en la semana pasada la Cámara de Diputados de la hermana República Argentina.
La capacidad para entendernos entre los que pensamos diferente y votamos distinto es uno de los mayores activos de nuestro Uruguay. Ese activo debemos reafirmarlo en cada instante de nuestra vida, para conservar la identidad nacional venciendo las múltiples decadencias que, en tiempos de desorientación y angustias, nos amenazan desde adentro y desde afuera.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.