miércoles 08.07.26

Opina Radio Clarín.

         Se cumplirá hoy a las 19.00 el homenaje del Partido Colorado a la memoria del Dr. Hugo Batalla, con motivo de los 100 años de su nacimiento.

         Muerto en 1998 mientras era Vicepresidente de la República –en el segundo gobierno del Dr. Julio María Sanguinetti-, Hugo Batalla fue un gran servidor público y un ciudadano con conciencia alerta. Su figura desborda los límites del Partido en que se hizo hombre público.

         Con pensamiento batllista, la figura del Dr. Batalla desborda los límites de la militancia colorada, Fue presidente de la Junta Electoral Departamental.

         Junto con Zelmar Michelini formó un nuevo sector colorado, la Lista 99, por diferencias con el líder de la Lista 15, Luis Batlle Berres. Fue elegido legislador en varias oportunidades, la primera a partir de 1963 y en 1969 fue elegido presidente de la Cámara de Diputados.

         Durante el gobierno del señor Jorge Pacheco Areco, el Dr. Hugo Batalla fue uno más de varios dirigentes colorados que se fueron posicionando a la izquierda del espectro político, en oposición a las orientaciones pachequistas. Finalmente, se alejó de dicho partido y participó en la fundación del Frente Amplio en 1971.

         Bajo la dictadura militar fue abogado defensor del Gral. Líber Seregni y de otros destacados hombre públicos.

         En las elecciones de 1984, la Lista 99 encabezada por Batalla obtuvo tres senadores y 11 diputados. Su figura estaba en su clímax político, y muchos lo empujaban a postularse a la Presidencia, pero él antepuso su conciencia, y tras soportar tensiones múltiples, en 1989 conformó el llamado Nuevo Espacio, junto con el Partido Demócrata Cristiano y la Unión Cívica, que obtuvodos senadores y nueve diputados.

         En 1994 se le plantean nuevamente ásperas discusiones y junto con el Profesor Yamandú Fau –que fuera gran legislador y luego valioso Ministro de Educación y Cultura-, acuerda regresar al Partido Colorado. Sanguinetti, en bienvenida le ofreció ser candido a la Vicepresidencia, en cuyo ejercicio murió en 1998.

         Batalla fue el uruguayo talentoso que supo guiarse por los principios que iluminaban sus convicciones. Fue el hombre con inquietudes, con sueños y con límites. Vivió la política como una angustia personal por el bien común, Y se desvivió por realizar el ideal constitucional y constitutivo de la República: unir libertad con justicia, unir justicia con libertad.

         Ese ideal, por encima de partidos, deberá inspirar a la República siempre, para que el Uruguay tenga patrimonio moral con el cual enfrentar la actual desorientación regional y mundial.

         Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.