En este fin de semana, nuestra capital se convertirá en el epicentro del debate político de la izquierda de América, al reunirse un foro parlamentario al que asiste un centenar de legisladores, expresidentes, ministros y referentes de 15 países de la región.

En un contexto donde avanza un populismo derechista autoritario y hasta insultante, los participantes buscan construir alternativas y entablar un diálogo.

Bajo el lema “Solidaridad entre los pueblos, soberanía entre las naciones”, el encuentro intenta diseñar posiciones comunes frente al debilitamiento del orden internacional, las migraciones forzadas y el avance del crimen organizado, entre otros.

La delegación de Uruguay está encabezada por la vicepresidenta Carolina Cosse, participando el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, y una nutrida representación de legisladores.

Desde el exterior, han viajado a Montevideo los expresidentes Ernesto Samper de Colombia y Gabriel Boric de Chile, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, el senador del Partido de los Trabajadores brasileño, Humberto Costa; y han llegado también los congresistas estadounidenses Pramila Jayapal y Jesús ‘Chuy’ García.

Boric hizo una reivindicación de la izquierda, afirmando que “la izquierda está pensando, estamos debatiendo, estamos intercambiando experiencias, aprendiendo de las derrotas y defendiendo también aquello de lo que nos sentimos orgullosos. Y lo primero que me interesa transmitirles es que defendamos con orgullo nuestra posición política».

Tras lo cual defendió Boric el concepto de socialismo, asegurando que «si ser socialista significa que queremos que la salud sea un derecho y no un negocio, sí, soy socialista. Si ser socialista significa que los derechos humanos los vamos a defender universalmente y por lo tanto vamos a establecer de manera muy clara que el Estado de Israel está cometiendo un genocidio en Gaza, sí, somos socialistas». Y ante el auge de la centroderecha, llamó a no retroceder en convicciones.

Las palabras del señor Boric deben valorarse no sólo por los militantes de izquierda, sino por todos los ciudadanos de nuestro Uruguay que quieren el bien de la República, ya que con sus afirmaciones el ex Presidente chileno puso en valor el pensamiento y las convicciones, dos elementos que escasean en nuestro Uruguay actual.

En una época debilitada por la tibieza y el relativismo, los convencidos y abiertos a la libertad ajena –como demostró serlo Boric en su gobierno- tienen mucho para enseñar e inspirar. Y eso vale para todos, por encima de cintillos.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.