Acaba de informarse públicamente que la deuda pública de nuestro país creció a un ritmo mayor que el Producto Bruto Interno –el ya famoso PBI-, lo cual provoca una desmejora en la proporción entre lo que producimos y lo que estamos adeudando como país.
En junio de 2025, la deuda bruta del Gobierno Central era 59,8 % y al cierre de junio de este año 2026 subió al 61,2% del Producto Bruto Interno.
La diferencia entre un año y otro es sólo 1,4 %, lo cual no parece mucho, pero lo que es grave, y hasta alarmante, es la tendencia a sumar deuda en vez de cubrir los gastos con los recursos genuinos de un aumento sostenido del PBI.
A esta altura, ya son conocidas las causas por las cuales el Uruguay esté endeudándose en vez de crecer
Hace meses que los economistas nacionales y los visitantes del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial nos llaman la atención sobre la falta de dinamismo de nuestra economía, que no satisface ni siquiera las modestas expectativas que manejó el gobierno a partir de que asumió en marzo del año pasado.
Junto a esa falta de dinamismo ha persistido el déficit fiscal. En los hechos, el gasto del sector público volvió a aumentar sensiblemente más que los ingresos.
El cuadro es suficientemente severo como para que la sociedad civil entera se movilice para mejorar la cantidad y la calidad de lo que cada uno produce.
Tomando conciencia de que somos un territorio que alberga apenas a 3 millones y medio de habitantes, debemos convocarnos para un esfuerzo de máxima, no sólo en la elite de los que tienen capital y poder económico, sino también en los estratos medianos y modestos, llamados a competir en condiciones muchas veces desventajosas.
El Uruguay necesita un gran acuerdo nacional para salir del endeudamiento y el estancamiento. Ese acuerdo es hoy necesario, posible e inaplazable, ya que de él dependerá que resurjamos como país ejemplar o sigamos empantanados en más de lo mismo.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.