El Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, habló en un evento organizado por ACDE, Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas, que se desarrolló en la sede del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, la CAF, en el edificio enorme que se construyó en el costado sur de la Plaza Independencia, entre el teatro Solís y la calle Camacuá.

Oddone dirigió un fuerte llamamiento al sector privado, para que impulse el crecimiento económico de nuestro país.

Ese llamamiento es el cuarto o quinto que recibimos desde que nos visitó la Directora General del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, que nos hizo ver que si no hay crecimiento, la estabilidad no basta para darle futuro a un país.

Hoy el llamamiento de Oddone es urgente y hasta perentorio, a la vista de que en el presente año 2026, el Banco Mundial proyecta para América Latina un crecimiento anual apenas modesto, de 2,2 %, pero para el Uruguay prevé que crezca apenas 1,2 %, lo cual es una proporción exigua que nos diagnostica como país estancado.

Oddone dijo que si el país no se decide a combatir los monopolios privados-y no abre la competencia, después los ciudadanos “no tenemos derecho a quejarnos de que el Uruguay no crece y es caro”.

Y agregó: “La autocompasión es un gran problema, pero la baja autoestima también lo es”. Con esas palabras salió del libreto habitual de los economistas y entró de lleno a las ideas y actitudes comunes, que nos mantienen muy por debajo de lo que deberíamos proponernos y lo que podríamos ser.

Hay que celebrar que el Ministro de Economía advierta las caídas colectivas del pensamiento público y se preocupe por la realidad de que primero empobrecimos las ideas desde las cuales vivimos y después gestamos una economía que no levanta vuelo.

Hay que celebrarlo por encima de izquierdas y derechas, porque un pueblo que no se enamora de grandes ideales y grandes proyectos no va a construir una gran economía, ni socialista ni capitalista.

Al fin de cuentas, la grandeza es un mandato humano muy anterior a los partidos y las ideologías.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.