En su columna en el semanario Opinar, el Dr. Pablo Caffarelli –destacado abogado y escritor de las nuevas generaciones- reflexionó sobre nuestro actual modo de vida, denunciando que “Tenemos teléfonos que nos permiten hablar al instante con alguien que está al otro lado del mundo, pero hace semanas que no visitamos a nuestros padres, que viven a veinte minutos de casa” y señalando que “Podemos seguir la vida de cientos de personas a través de una pantalla, conocer sus viajes, sus alegrías y hasta lo que comieron al mediodía, mientras ignoramos cómo se siente ese abuelo al que hace tiempo no llamamos.”
Señala el Dr. Caffarelli: “Nos hemos acostumbrado a postergar la felicidad como si fuera una tarea pendiente. Trabajamos pensando en el momento en que podremos descansar, descansamos pensando en lo que tendremos que trabajar el lunes y atravesamos los días con la sensación de que siempre llegamos tarde. Los fines de semana desaparecen entre compras, trámites, asuntos que prometimos resolver rápidamente y una interminable lista de cosas que nunca terminamos de completar. Cuando salimos a pasear, miramos el teléfono. Cuando compartimos una comida, una parte de nosotros sigue lejos, ocupada por problemas que todavía no ocurrieron. Y así se nos va la vida.
Pero la vida no empieza cuando terminamos todo lo que tenemos pendiente. La vida está ocurriendo ahora, mientras corremos detrás de nuestras obligaciones, mientras creemos que mañana tendremos más tiempo, mientras postergamos ese abrazo, esa visita o esa conversación que siempre dejamos para después. Y quizá algún día, cuando ya no quede ninguna tarea por cumplir ni ninguna meta por alcanzar, descubramos que aquello que más vamos a extrañar no será lo que dejamos sin terminar, sino las personas con las que ya no podremos compartir otro día, o ese hijo que ya creció y me lo perdí. Tal vez entonces comprendamos que lo verdaderamente importante nunca fue encontrar tiempo para vivir, sino entender que la vida, mientras tanto, no nos estaba esperando.”
Compartimos las observaciones que formula el Dr. Caffarellli. Compartimos su contenido y –sobre todo- compartimos la inquietud por pensar la vida desde la persona y desde las costumbres, sin quedarse sólo en los datos de la economía, en las contradicciones de la política o en las injusticias que se cometen en nombre del Derecho.
En la historia de la libertad, el punto de partida está en los sentimientos de cada persona y el punto de llegada está en el destino que cada persona logra forjarse para sí misma.
Por eso, hay que aplaudir y acompañar la siembra a distancia de quienes, en estos tiempos de decadencia, buscan sacudir la conciencia… para llenar con vida la vida nuestra de cada día.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín