La fecha 2 de noviembre como Día de los Difuntos es una singularidad de la República Oriental del Uruguay.
Cuando entró en vigencia la Constitución de 1918, que separó al Estado de la Iglesia Católica, el Parlamento votó la ley 6.997 –ley de Secularización de los Feriados, promulgada por el Presidente Baltasar Brum el 23 de octubre de 1919- y modificó los feriados.
Bajo el impulso de la prédica laica de José Batlle y Ordóñez, con votos colorados y blancos el Estado uruguayo buscó consolidar su neutralidad religiosa y para ello separó las festividades católicas del calendario oficial.
Mientras otras fechas modificaron su nombre (como la Navidad que pasó a ser el «Día de la Familia» o la Semana Santa que se convirtió en la «Semana de Turismo»), el 1º de noviembre perdió su estatus festivo por completo.
Se optó por suprimir ese feriado –que conmemoraba el Día de todos los Santos- y en su lugar, se declaró el 2 de noviembre como el Día de los Difuntos, que hasta hoy es feriado laborable pero inamovible.
El fundamento filosófico de este cambio radicó en que “los santos» pertenecían exclusivamente al ámbito del cristianismo católico, y por ello se buscó unir a creyentes y no creyentes en el homenaje emocionado a sus seres queridos fallecidos –a «los difuntos»-, siguiendo una práctica universal, situada muy por encima de las religiones y desprovista de una connotación de fe en particular.
Por estas razones y por la vigencia en común de nuestros mejores sentimientos, debemos vivir el Día de los Difuntos como una fecha profunda de nuestro espíritu, en que repasamos el recuerdo de la mucha gente buena, sencilla y noble a la cual le debemos recuerdos por el esfuerzo, la entrega, la compañía y el apoyo que nos entregaron.
Con sobrevida en el Cielo o con continuidad en la Tierra, todos integramos una continuidad de ánima y de cultura. Por eso, en esta fecha debemos evocar a los que se fueron y hermanarnos hondamente entre los que seguimos en la Tierra, transitando jornadas, abrazando luchas y cultivando sueños.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.