lunes 09.02.26
Opina Radio Clarín.
El Presidente de la República y su comitiva oficial y privada regresaron de la visita a China, en cuyo transcurso el Uruguay firmó acuerdos estratégicos en materia de ciencia, tecnología e innovación.
La delegación suscribió 20 acuerdos en Diaoyutai, Beijing, con instituciones nacionales, como el Ministerio de Relaciones Exteriores, Udelar, UTEC, INIA e INAC para la cooperación científica, académica y cultural.
Los resultados de tales acuerdos se podrán apreciar cuando se los ejecute, en un Uruguay que tiene múltiples temas que están pendientes y que no se resolverán por acuerdos externos ni por tecnología importada, porque son problemas culturales que dependen de nosotros mismos.
Las ideologías extremistas han inculcado la convicción de que nuestras angustias son el resultado de nuestras carencias económicas. Esa creeencia generalizada ha provocado la formación de una clara obsesión materialista, con la cual se pone a grandes y chicos a pensar en millones de euros y millones de dólares, distrayéndonos todos de los valores de grandeza y sencillez: ¡y es en esos valores humanos donde anidan los peores problemas de nuestra dolorosa actualidad!
Muchss creyeron que el desarrollo económico –con más o con menos intervención del Estado- iba a hacer más feliz y mejor la vida de nuestros pueblos, pero la realidad ha demostrado que el crecimiento del Producto Bruto Interno y de los demás índices NO se ha acompañado por el progreso intelectual, moral y espiritual de nuestro pueblo.
Ha crecido la violencia, ha aumentado la irresponsabilidad, ha avanzado el narcotráfico y, sobre todo, se ha instalado la idea de que el proyecto de vida personal es una cruza de intereses y no es un vuelo hacia los sentimientos y los ideales.
Persiguiendo las cifras, imitando modelos ajenos, hemos extraviado el camino –público e íntimo a la vez- hacia la afirmación de nosotros como personas, como ciudadanía y como nación.
Por todo eso, bienvenido sea lo que consigamos afuera del país para el crecimiento en negocios, servicios e investigación, pero tengamos bien claro que nuestro destino depende de nosotros mismos –hoy igual que en los tiempos de Artigas-
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.