Opina Radio Clarín.
Las contradicciones y amenazas políticas y bélicas que surgen en el actual gobierno de Donald Trump llenan las primeras planas de la atención internacional, y dejan en cono de sombra las consecuencias de las medidas que ese gobierno adopta en temas de tan alto interés humano como la salud.
Por eso, no debe pasar inadvertida la declaración pública que formuló el Instituto Pasteur desde su sede central francesa, en la cual denuncia que ”la administración estadounidense ha estado atacando y debilitando la investigación biomédica y las acciones de salud pública en Estados Unidos y en todo el mundo a una escala sin precedentes. Esta situación tiene numerosas consecuencias, tanto éticas como económicas, pero sobre todo constituye una grave amenaza para la protección de la salud pública y un ataque sin precedentes a los sistemas e instituciones responsables de proteger la vida humana.”
Señala el Instituto Pasteur que “hay temas científicos -que son claves para el avance en la lucha contra las enfermedades infecciosas, la inmunología, las vacunas y la salud femenina- que han sido excluidos de los proyectos de investigación que pueden optar a financiación pública estadounidense. Además, Estados Unidos se ha retirado abruptamente de importantes programas globales de salud pública, desmantelando la Agencia para el Desarrollo Internacional y abandonando la Organización Mundial de la Salud.”
Denuncia el Instituto Pasteur que “Las amenazas que enfrentan estas actividades a escala mundial son significativas, tanto que The Lancet ha señalado que la retirada estadounidense podría causar, de aquí a 2030, la muerte de 14,1 millones de personas” por privación de tratamientos.
Si los dolores de las guerras laceran a cualquier sensibilidad normal, y repugnan al sentimiento humanitario de pueblos como el nuestro, también deben conmovernos las decisiones sobre salud que adopta el incontrolado gobierno actual de los EEUU.
La humanidad no debe aceptar que el capricho o la tozudez de un mandamás genere consecuencias letales de la índole que deja a la vista la declaración del Instituto Pasteur de Francia, que es una de las instituciones de investigación médica con mayor autoridad en el planeta.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.