Opina Radio Clarín.
Un ataque a balazos en el barrio Borro de Montevideo terminó con un hombre muerto y otro herido. El testimonio de una mujer, testigo del episodio, podría ayudar a los investigadores a reconstruir el crimen.
El ataque ocurrió durante la madrugada en la zona de las calles José May y José Montes Pareja. La policía llegó minutos después y trasladó a un hombre gravemente herido con arma de fuego, al que trasladó a la policlínica de Capitán Tula, donde los médicos nada pudieron hacer y constataron su fallecimiento.
La víctima era un joven de 27 años que tenía cinco antecedentes penales. Una joven de 23 años declaró a la Policía que estaba por encontrarse con él, cuando una moto con tres ocupantes pasó por el lugar y uno de ellos efectuó varios disparos por los cuales él murió y ella resultó ilesa.
No fue el único caso de ayer.
En el barrio Marconi -a unos tres kilómetros de distancia, pero siempre en la zona norte de Montevideo- un ciclista de 40 años fue asesinado a balazos en la esquina de Torricelli y Salustio.
Efectivos policiales concurrieron al lugar luego de que el sistema ShotSpotter detectó varias secuencias de disparos de arma de fuego y el teléfono 911 recibió llamados que alertaban sobre una persona caída en la vía pública.
En la escena del crimen la Policía encontró el cuerpo y un testigo manifestó haber «escuchado disparos y observado una moto con dos ocupantes que se retiraban de la zona»: lo cual indica que son cada vez más frecuentes los disparos desde motocicletas que desembocan en asesinatos a mansalva. No lo dice una encuesta ni lo marca una estadística: lo documenta la simple secuencia de los diarios y los informativos nuestros de cada día.
Ante ello, el Ministerio del Interior despliega esfuerzos, pide ayudas y anuncia estrategias.
Pero ante la evidencia de que nada policial alcanza, hace falta una movilización cultural, para la cual deberá contarse con la inspiración y la acción conjunta del Ministerio de Educación y Cultura y del Ministerio de Desarrollo Social.
Es hora de que todos nos demos cuenta de que nuestro mayor drama finca en el retroceso cultural en el que está inmerso no sólo un barrio sino todo Montevideo y sus grandes alrededores.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.