jueves 16.07.26
Opina Radio Clarín
Hoy se cumplen 76 años de la hazaña de Maracaná, que unió a los orientales en el grito de Uruguay pa’ todo el mundo. La conmemoración es pálida, porque tres cuartos de siglo es mucho tiempo y porque en el actual campeonato mundial, el fútbol uruguayo quedó afuera por culpas propias.
Hoy el mundo habla de la victoria argentina, con muy buenas razones.
Entre esas razones, hay una fundamental: el triunfo sobre Inglaterra fue el fruto de una reacción viril y patriótica del equipo argentino. Esa reacción es saludada por el mundo hoy, igual que hace 76 años la prensa internacional se emocionaba con la capacidad de respuesta que mostró la selección uruguaya capitaneada por Obdulio Varela.
Hay una enorme similitud entre lo que hizo la Argentina ayer en el campo de juego, con lo que hizo el Uruguay hace más de tres cuarto de siglo en Maracaná. En los dos casos lo que hay para aplaudir es la actitud del que no se deja apabullar cuando va perdiendo 1 a 0. En los dos casos apareció la valentía personal y la capacidad de empujar en común.
Por eso, debemos sentir que, aun eliminados del Campeonato de la desprestigiada FIFA, tenemos para celebrar hoy la actualidad del modelo humano que nos enseñaron nuestros campeones del mundo de 1950 y que reverdecieron los que triunfaron ayer sobre Inglaterra, repitiendo el mensaje de entereza que el Río de la Plata entregó al mundo desde que el Uruguay se consagró Campeón Olímpico por primera vez, en 1924.
Esa actitud y esa entereza son esenciales para la condición humana. Hay que celebrarla en todos los pueblos en que aparece, y hay que aplicarla en nuestro país al sinnúmero de temas que hoy nos agobian.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.