Por primera vez desde que fue creado en el año 2009, un presidente uruguayo fue convocado a una cumbre de los líderes de los BRICS, el bloque político y económico que reúne a los países emergentes del Sur global.
Invitado a Río de Janeiro por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el profesor Yamandú Orsi, junto al canciller, Mario Lubetkin, asistió a la reunión plenaria sobre “Fortalecimiento del multilateralismo, asuntos económico-financieros e inteligencia artificial”.
Orsi está aprovechando para mantener reuniones con el primer ministro de India, Narendra Modi, con el primer ministro de Vietnam, Phạm Minh Chính, con el primer ministro de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa. y con el presidente del Banco Asiático de Desarrollo, Masato Kanda
Los BRICS reclamaron reformar a la Organización de las Naciones Unidas –la ONU- y plantearon fortalecer la cooperación Sur-Sur y defender el multilateralismo para enfrentar los “desafíos globales”.
Otro de los puntos novedosos de la cumbre fue el impulso a una gobernanza global de la Inteligencia Artificial. Los BRICS advirtieron sobre los riesgos asociados a estas tecnologías y remarcaron que su regulación no puede quedar en manos de unas pocas empresas o unos pocos países, pues el desarrollo y el uso de la Inteligencia Artificial deben fundarse en “principios éticos” y deben implementarse con respeto a la soberanía nacional y con un acceso equitativo que no deje atrás al Sur global.
Al mismo tiempo, el bloque de los BRICS expresó su preocupación por el uso creciente de medidas arancelarias unilaterales, en clara alusión a los anuncios del gobierno de los Estados Unidos. La cumbre también dedicó especial atención a los conflictos en curso, en particular, a la situación en Gaza. Los BRICS condenaron los ataques contra la población civil palestina, reclamaron un cese del fuego inmediato y exigieron la retirada completa de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza y de todos los territorios ocupados.
La asistencia del Presidente Orsi a esta Cumbre de los BRICS implica para el Uruguay un cambio de actitud y una apertura a nuevos interlocutores.
Ojalá ese cambio y esa apertura sirvan no sólo para intensificar el comercio, sino –sobre todo- para movilizar la modorra cultural que nos estanca mucho más que la economía y mucho más que la política.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.