Como se sabe, el Presidente de la República Prof. Yamandú Orsi viajó a Chile y en la Casa de la Moneda se reunió con los Presidentes Boric, de Chile; Pedro Sánchez, de España; Lula de Brasil y Petro de Colombia, en lo que dio en llamarse una Cumbre Progresista pero llevó el título oficial de “Democracia siempre”.

Nuestro primer mandatario afirmó que “En la convicción de poner a la democracia por delante y como centro de la futura discusión, muchos más países se van a unir si el objetivo es fortalecer esta forma de convivencia que viene de tan lejos y tantas vidas y sacrificios nos ha costado”.

Y agregó Yamandú Orsi: “Si somos capaces de hacer la autocrítica de por qué la democracia a veces sufre pérdida de credibilidad, si somos conscientes de que no estamos haciendo todos los esfuerzos para evitar el crecimiento de los extremos y la pérdida de confianza en el diálogo (…) podremos poner en valor la igualdad, la libertad y la democracia como la mejor forma que hemos encontrado para convivir”.

Al ser entrevistado por el Mercurio – el diario más antiguo del mundo en lengua castellana, fundado en Valparaíso en el año 1831– Orsi formuló observaciones que no deben pasar inadvertidas, al volcar en sus palabras la indesmentible realidad de que –citamos textualmente– “En distintos rincones del planeta, la democracia enfrenta un momento de grandes desafíos. La erosión de las instituciones, el avance de los discursos autoritarios (…) y la creciente desafección ciudadana son síntomas de un malestar profundo”.

Dolorosamente, en esa frase condensó grandes verdades, a las que agregó el concepto de que hoy el peligro para la democracia no finca en los militares tanto como en la decadencia interna de los pilares ciudadanos.

Por encima de las ideologías económicas, por encima de lo que votemos, debemos acompañar la preocupación del Presidente Orsi por el destino de la libertad y el mantenimiento de la vida democrático-republicana que nos dimos en la Constitución… y que nos debemos desde la Constitución precisamente.

Para contribuir a sostener la democracia, estamos citados todos, con la única condición de no dejarnos intoxicar por las prédicas extremistas que hoy infestan al mundo.

Así lo siente y así lo firma Radio Clarín.