La explotación comercial del entretenimiento y el turismo provoca que los feriados patrios se vivan con poca emoción y poco mensaje. Más aun: con el corrimiento de fechas que se aplica a algunas conmemoraciones, todos aparecen relativizados.

En un país con poca lucha de ideas y con poco protagonismo de la opinión pública, hace falta defender y exaltar el sentido profundo de las fechas históricas, porque nos hace falta tomar ejemplo de la grandeza pasada para sobrevivir, como personas y como país, con múltiples problemas nacionales sin resolver, enfrentados a un mundo agredido por la barbarie diaria de las guerras, las persecuciones, el hambre y la deshumanización generalizada.

Por eso, este lunes 25 de Agosto no debemos reducirlo a el día de la resaca de la Noche de la Nostalgia ni al feriado con paseo.

En este 2025 se está cumpliendo el bicentenario de la Declaratoria de la Independencia, formulada en la Florida bajo la presidencia del Padre Juan Francisco Larrobla.

En el primero de los documentos emitido en esa fecha, se dispuso: “La Sala de Representantes de la Provincia Oriental del Río de la Plata, en uso de la Soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente inviste, para constituir la existencia política de los pueblos que la componen, y establecer su independencia y felicidad” declararon “írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre, todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados á los pueblos de la Provincia Oriental, por la violencia de la fuerza unida á la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, y sujetándole al yugo de un absoluto despotismo desde 1817 hasta 1825.”

Con artigas desterrado para siempre en el Paraguay, sin ejército organizado, a punta de corazón y convicción, los integrantes de aquella Asamblea supieron ser ciudadanos años antes que hubiera República y afirmaron la independencia cuando sólo esperaban batallas y sacrificios.

La independencia y la personalidad internacional del Uruguay se forjó con la valentía moral de aquellos patriotas.

Por eso, este 25 de Agosto debe ser fecha para la meditación y la decisión de conciencia de todos los uruguayos, cualquiera sea su preferencia política,

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.