Al celebrar el décimo aniversario de la UTU del Rincón del Cerro, donde se hizo presente la exvicepresidenta Lucía Topolansky, el presidente de la República, Yamandú Orsi formuló un pronunciamiento que merece atención, meditación y apoyo.
En rueda de prensa, el primer mandatario se refirió a la propuesta, introducida en la Asamblea Técnico Docente, de eliminar la obligatoriedad de concurrir a los actos patrios y suprimir la ejecución de la marcha Mi bandera.
En rueda de prensa, el presidente Orsi se definió con una rotundidad que no es habitual en sus expresiones. Afirmó sin ambages que de los actos patrióticos estudiantiles y de la marcha Mi Bandera- “No tocaría absolutamente nada”. Y agregó que con su “espíritu patriótico exacerbado”, “va más allá de la emoción” y llega por eso a la “convicción”
Importa mucho esa definición, porque le sale al paso al relativismo que nos debilita como personas, como ciudadanos y como opinión pública.
Nuestro destino próximo dependerá mucho de que sepamos recorrer con lucidez y voluntad, el camino vital que nos lleva desde los sentimientos básicos a la reflexión que genera conceptos; y nos hace transitar desde los conceptos a la experiencia personal y colectiva, obligándonos a afinar y pulir nuestras certidumbres.
Sería muy útil que los elencos que actúan en la vida pública se empeñaran en iluminar estos temas, sacándonos del golpeteo de la crónica policial, levantando la mirada por encima de los reclamos presupuestales.
Sería muy útil que gobernantes y gobernados nos dedicáramos a enriquecer la inteligencia, la voluntad y la dignidad de cada uno de los hijos de nuestra tierra.
Y más que útil, sería honroso que un patriotismo auténtico y libre logre sepultar las iniciativas que buscan ahogar los sentimientos patrióticos y pretenden criar a las nuevas generaciones en un marasmo de dudas y cuestionamientos que las extravían en una nada mal dialogada.
Los uruguayos fuimos personas libres y pueblo con vocación de soberanía, mucho antes de ser independientes y organizarnos como República.
Esas bases debemos preservarlas y trasmitirlas, por encima de todo.
Así lo siente y así lo piensa Radio Clarín.