El aniversario de hoy -175 años de la muerte en Paraguay del General José Gervasio Artigas- encuentra a nuestro país enfrentado a las consecuencias de la crisis mundial de la economía y –lo que es más grave- de los valores morales en que se fundó la convivencia internacional a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Artigas contribuyó más que nadie a fundar la nacionalidad oriental. Desde febrero de 1811 hasta setiembre de 1820 alzó banderas de lucha en ambas márgenes del Río Uruguay. Ganó batallas, montó gobierno y se enfrentó al centralismo de Buenos Aires primero y al imperialismo portugués después. Pero en los nueve años y medio que duró su vigencia militar hizo mucho más que combatir y resolver: en plena faena de conductor, supo plasmar ideales e inspirar en su pueblo actitudes independientes guiadas por valores que no se negocian.

El carácter nacional quedó marcado para siempre en los párrafos inmortales de su Oración de Abril de 1813 ante la Asamblea de Tres Cruces, cuando definió frente a los representantes de los pueblos de toda nuestra campaña: “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana.”

El modo uruguayo de estar en el mundo quedó comprometido con la expansión humanista cuando el Jefe de los Orientales nos enseñó «Con libertad ni ofendo ni temo» y cuando propuso: «Sean los orientales tan ilustrados como valientes».

El valor de la República y la democracia nos quedó impreso en el alma cuando Artigas mandó: “El despotismo militar será precisamente aniquilado con trabas constitucionales que aseguren inviolable la soberanía de los pueblos».

Y el valor de cada persona y cada lucha nos quedó definitivamente afirmado cuando el Fundador nos dijo: “»Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos.»

Es con esas convicciones que nos toca enfrentar ahora nuevas fatigas, discutiendo aranceles, defendiendo el trabajo nacional. restableciendo la educación que se nos marchitó y, sobre todo, defendiendo la paz.

Otra vez la lucha será ardua y difícil.

Pero sabemos que siguen vigentes los valores artiguistas que nos identifican como pueblo. Y en esa certeza apoyamos la firmeza de las esperanzas que nos inspiran para acometer la faena como ciudadanos libres de una República que lucha por mantenerse seria y fuerte.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.