Pablo Romero García es un pensador que enseña filosofía en las aulas, en las radios, en las redes y en la prensa. Integra la dispersa pléyade de enseñantes que luchan por rescatar el futuro del Uruguay con ideas claras a partir de las cuales vivir. Y forma parte de la robusta corriente nacional que enseña a pensar más allá de las ideas propias o las militancias personales del enseñante, por lo cual no inculca dogmas sino que transmite movimiento y entrena en el pensamiento crítico.

Con la autoridad de su propia dedicación, acaba de denunciar cómo el formato reels y shorts, habitual en TikTok, YouTube y redes similares, “afecta a la (ya afectada) capacidad de atención” y sembrando a todos los vientos distracción y pereza intelectual.

Señala el Prof. Romero García que los niños y los jóvenes se están acostumbrando a “una especie de fragmentación cognitiva, en donde el consumo repetido de contenido breve y muy excitante del sistema nervioso central termina por entrenar al sujeto en la búsqueda de estímulos rápidos y muy cambiantes.”

Ese entrenamiento inmediatista “dificulta la tarea de focalizar y concentrarse” y “aleja al individuo del ejercicio del pensamiento profundo y sostenido en el tiempo” que es “la base de la formación educativa sólida”.

Leer textos largos, escuchar entrevistas de varios minutos o ver documentales de largo aliento, por ejemplo, exigen un esfuerzo cognitivo que los reels y shorts nos acostumbran a evitar.

Señala Romero que “Hoy parece casi utópico pensar, por ejemplo, que un estudiante de bachillerato pueda leer de una clase para otra un repartido de 4 o 5 carillas. … La hiperestimulación constante reduce nuestra capacidad para lidiar con momentos de baja intensidad, que son esenciales para la reflexión y el aprendizaje.. La atención está totalmente fragmentada y la tensión teórica sobre un tema puntual difícilmente pueda superar los 10 o 15 minutos, más allá de los denodados esfuerzos de los docentes.”

Lo que denuncia Romero García es tan grave como las exigencias de la economía y las crueldades de los homicidios, porque en este modo fragmentado de pensar –estornudando las ideas en vez de organizarlas-, anida un trágico peligro para el futuro nacional.

Por lo cual, debemos unirnos todos para educar a fondo, enseñando a vencer dificultades y organizar cabezas coherentes. En un mundo donde se compite por el conocimiento, no tenemos derecho a regalar el porvenir a un zapping colectivo que, si lo dejamos, le coarta el futuro al país

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.