La agresión a la Fiscal de Corte Dra. Mónica Ferrero ha conmovido a todas las fuerzas institucionales de la República y ha concitado el repudio de todas las corrientes políticas. En gesto simbólico del Uruguay unido que necesitamos, el ex Presidente Lacalle Pou Llamó al Presidente Yamandú Orsi para confirmarle solidaridad y apoyo para responder a la brutalidad acontecida.
El Ministro del Interior, Dr. Carlos Negro, calificó como ”cobarde” el ingreso a la vivienda de la Dra. Ferrero para hacer estallar una granada y efectuar disparos con el claro propósito de intimidar a la máxima jerarquía del Ministerio Público.
En expresiva unanimidad, las voces de las instituciones públicas dispusieron que se indague a fondo y que se castigue el atropello con toda la fuerza de la ley. Junto a ellas, son innumerables las voces de las instituciones privadas que sienten la agresión a la Fiscal de Corte como un ataque a la República y una injuria a todos y cada uno de nosotros.
Por lo sabido hasta ahora, los autores del ataque integrarían una banda de narcotráfico ligada a Sebastián Marset, que logró constituirse en prófugo mundial cuando, bajo el gobierno anterior, la Cancillería se comidió a dotarlo de un pasaporte uruguayo legítimo que le permitió salir de Dubái, donde estaba preso por ingresar con pasaporte falso.
Más allá de las indagaciones en curso, más allá del trabajo de policías, Fiscales y Jueces y más allá de las decisiones políticas, hace falta que como ciudadanos afirmemos el país límpido que queremos ser, repudiando no sólo el ataque a la señora Fiscal de Corte sino los crímenes en cadena que generan las organizaciones delictivas internacionales que vienen ensangrentando la vida nacional.
Cada episodio particular se desvanece y se olvida en tres días o una semana, pero el conjunto no debemos olvidarlo en ningún momento porque ya viene durándonos a lo largo de semanas, meses y años.
Si en el mundo el narcotráfico es un azote, que no lo sea en el Uruguay.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.