La conmoción con temas nacionales de seguridad –cuya virulencia se acrecentó con el atentado contra la Fiscal de Corte Mónica Ferrero- no debe impedir que sigamos los horrores de Ucrania y Medio Oriente, solidarizándonos con los indefensos que mueren o quedan mutilados como resultado de guerras que repugnan a los más elementales sentimientos humanitarios.
Por eso, recibimos como una luz de esperanza el plan de paz de 20 puntos que Donald Trump propone en estas horas para la Franja de Gaza. Como bien se ha dicho, es un plan inteligente para convertir un cráter de bombas en una plataforma de lanzamiento para la paz en la región, ya que apunta a pacificar la relación de Israel con Gaza y Palestina y también a normalizr las relaciones entre Israel y Arabia Saudita, Líbano, Siria y quizás incluso Irak. .
El plan no tiene precedentes, pero aparece como la respuesta a una necesidad que tampoco tiene precedentes por su crueldad.
El asesinato indiscriminado de israelíes el 7 de octubre de 2023 por parte de Hamás frente a sus hijos y de niños frente a sus padres, sumado al secuestro de bebés y ancianos, fue respondido con la represalia indiscriminada de un ejército israelí dispuesto a matar y mutilar a civiles palestinos mientras reducía Gaza a escombros.
Fragmentado todo, rotos los puentes, tras los horrores de la guerra vuelve a evidenciarse que el único camino deseable es el de la paz sin odios, la paz basada en el mandamiento esencial de amor al prójimo.
Por eso, desde los valores de la República Oriental del Uruguay deseamos fervientemente que tenga éxito el plan de Trump para imponer el deseado alto el fuego, seguido por el desarme de Hamás, la retirada gradual israelí de Gaza, la liberación de los rehenes o la devolución de sus cadáveres, la liberación de prisioneros palestinos y la posterior reconstrucción de la Franja de Gaza bajo supervisión internacional.
Israel aceptó el plan de Donald Trump. En estas horas se verá si lo aceptan los terroristas de Hamás.
En la aprobación o el rechazo de la propuesta, se juega una parte grande del futuro inmediato del mundo. Y nosotros como seres humanos y como uruguayos, sólo podemos estar del lado de la paz.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.