La hija de Michael Jackson mostró en TikTok cómo las drogas le perforaron el tabique nasal, infiriéndole un daño irreversible.
Paris Jackson, -hija del legendario cantante y cantante y actriz ella misma- hizo una confesión impactante sobre las secuelas físicas de su adicción a las drogas. En un vídeo publicado en su cuenta de TikTok, mostró, con la linterna de su teléfono móvil, la perforación en el tabique nasal que le provocó haber sido consumidora de drogas durante años.
En el video dijo: “Tengo un silbido muy fuerte cuando respiro por la nariz. Me pasa porque tengo el tabique perforado.” Y agregó con rotundidad: “Es por lo que ustedes creen que es. Por eso, no consuman drogas, chicos”.
De hecho, pasó de adicta a la cocaína y otras drogas, a militante en la batalla contra los estupefacientes.
En octubre pasado, durante un evento en Los Ángeles, Paris Jackson declaró que dejar las drogas le permitió no solo recuperar su vida, sino mejorarla sustancialmente, al recuperar el dominio de sí misma y recobrar la imaginación, que es un elemento esencial de todo arte, cualquiera sea su éxito o su modestia.
En una época en que el pensamiento se cultiva poco y muchos no se juegan por nada, no debe pasar inadvertido el ejemplo de quien sale del infierno de la drogadicción y convierte sus dolores en convicción, en mensaje y en esperanza.
Para salir del cautiverio de las drogas, hacen falta raptos de lucidez y hace falta firmeza en la voluntad. En realidad, hace falta un heroísmo personalísimo, íntimo, desconocido para los ajenos: el heroísmo de vencerse a sí mismo, logrando que el yo superior domine y gobierne las inclinaciones del yo inferior.
Por eso, ejemplos como el de Paris Jackson llaman no sólo a que los jóvenes intoxicados abandonen la dependencia. Además, desbordan el límite del propio ejemplo y llaman a todas las generaciones a reflexionar sobre la capacidad de respuesta de la condición humana.
Esa capacidad de respuesta hace cada vez más falta, para recuperar el sentido común en medio de una epidemia de desequilibrio y desorientación.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.