El 3 de enero de 1958 falleció Carlos Vaz Ferreira, el filósofo que más influyó en el modo de sentir, pensar y razonar de los uruguayos.

Abogado que ejerció su profesión, Vaz Ferreira fue un educador nato, que enseñó a pensar desde afuera de los sistemas cerrados, abordando los problemas directamente, en actitud crítica y creadora a la vez.

En su “Lógica Viva” analizó los errores lógicos tal como se presentan en la vida práctica, sin quedarse en los esquemas que aparecían en los libros de texto. En el “Fermentario” mostró el valor de la reflexión íntima, que genera matices y acotaciones que muchas veces valen más que la idea central. En toda su tarea de profesor y conferencista, sembró inquietud, espíritu alerta y –sobre todo- un inmenso amor por la vida y por las soluciones de tolerancia y libertad.

Laico, Vaz Ferreira defendía el valor de la religiosidad. Sensible, Vaz Ferreira escribió en profundidad sobre la percepción de la poesía y cultivó la música en veladas hogareñas que se hicieron icónicas en el Montevideo de su época. Catedrático de Filosofía del Derecho, Vaz Ferreira anticipó enfoques e interpretaciones que sólo décadas después iban a divulgar grandes maestros de la sabiduría jurídica.

Vaz Ferreira fue un modelo de pensador por lo que aportó y por lo que suscitó. No habló el lenguaje complicado de la pedantería intelectual. Procuró siempre pensar y hablar para todos. Es que quiso que la cultura se impartiera abierta para todos: tanto lo quiso, que fue por su iniciativa y su empeño que en 1948 se creó la Facultad de Humanidades y Ciencias como un ámbito académico al que se ingresaba sin necesidad de haber terminado el liceo… un ámbito al que no se iba a buscar títulos sino a realizar el ideal de saber por amor al arte.

Carlos Vaz Ferreira, nacido el 15 de octubre de 1872 y fallecido el 3 de enero de 1958, fue maestro del pensamiento sin extremismos. Los enfoques de su libro “Sobre los problemas sociales” enseñan a construir justicia social sin guerra de clases. Fue, realmente, maestro en el arte de comprender al otro.

Por todo eso y mucho más, fue declarado Maestro de Conferencias en un Uruguay que se edificaba desde la fe en el pensamiento y la cultura, el mismo Uruguay cuya estela grande debemos defender entre todo.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.