No debe pasar inadvertido que desde ayer, 8 de mayo de 2024, el Parque Tecnológico del LATU cambió su nombre: ahora se llama Parque de la innovación.

          No debemos pasarlo por alto, ya que “Parque Tecnológico” implica ocuparse de la tecnología existente, generalmente llegada desde el hemisferio norte. En cambio, “Parque de la Innovación” nos remite al futuro, a lo que vendrá, a lo que esperamos de las nuevas generaciones de nosotros mismos.

          El cambio fue anunciado en un gran acto público que se cumplió en la Sala de Eventos del LATU, con la presencia del Presidente Dr. Lacalle Pou, la Vicepresidente Dra. Beatriz Argimón, Ministros de Estado y ex Presidentes de la República, ex Ministros de Estado y el funcionariado del Laboratorio Tecnológico del Uruguay.

          En la oportunidad, el Presidente del LATU Ingeniero Ruperto Long sintetizó los orígenes y la historia del LATU, institución que ha dirigido en múltiples períodos y a la que está vinculado desde hace más de 40 años.

          El repaso de la historia desde 1965 hasta ahora, mostró cómo el LATU nació como un servicio de contralor de calidad para apoyar la exportación, se afirmó hasta obtener alto reconocimiento internacional y se expandió hasta constituirse en un polo de gestión innovadora en las más diversas áreas de la producción material y del pensamiento científico.

          La persistencia del esfuerzo a lo largo de 59 años evidencia que el Uruguay, por encima de fracturas y polémicas, tiene intereses y modos de gestionar que están por encima de las variables de la política y la multiplicidad de filosofías.

          En un país que en muchos aspectos ha caído culturalmente y que se acostumbró a la pereza mental, a la imprecisión y a la ordinariez, el LATU es un enorme anclaje público de rigor y precisión.

          No es casualidad que a su frente haya estado, en sucesivas etapas, una personalidad como la del Ingeniero Long, que tiene formación matemática y científica como Ingeniero, formación ciudadana como hombre público y, a la vez, tiene sensibilidad histórica y artística como fino escritor y como firme sostenedor de los grandes aportes a la cultura tanguera que hicieron Ástor Piazzola y Horacio Arturo Ferrer.

          Es desde esa conjunción de ciencia, arte y sensibilidad que el rebautizado “Parque de la Innovación” debe llamarnos a un gran esfuerzo cultural por no quedarnos atrás y salir todos los días a superarnos como personas y como nación.

          Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.