EDITORIAL 624                                                             jueves 05.02.26

Opina Radio Clarín.

         En el marco de su gira por China, nuestro Presidente de la República visitó en Beijing la Universidad de Estudios Extranjeros y se sorprendió con la presentación de una estudiante china, Lu Yuelin, que interpretó Tu Vestido, de Ana Prada.

         El profesor Orsi se emocionó y llamó a la cantautora para compartir la alegría de que del otro lado del mundo resuenan los acordes y la sensibilidad de una de las creadoras nacionales consagradas.

         El hecho no debe pasar inadvertido. La actitud del Presidente Orsi no se inscribe en el clima liviano que es propio de la farándula de naciones decaídas, donde aparecen Presidentes que se hacen cartel arrimándose al renombre o el gancho de artistas de las tablas.

         La llamada del Presidente a la señora Ana Inés Prada Montauba tiene –más allá de la conocida afinidad política- el valor del apoyo a lo auténtico y el reconocimiento a todo lo que aporta el arte a la construcción de la identidad nacional, incluso en la actual mezcla de ritmos, instrumentos e inspiraciones del nuevo folklore oriental.

         Entre una veintena de acuerdos académicos y científicos, el arte tuvo su lugar y la música volvió a cumplir la inmensa función de traspasar fronteras, sobrepasar las polémicas políticas e ideológicas y vencer barreras culturales e idiomáticas. Así fue en los siglos anteriores a la radiodifusión y a la televisión. Y así sigue siendo ahora que los mensajes poético-musicales dan la vuelta al mundo por Internet con una calidad que imprime sentimiento de presencia.

         En un mundo acribillado por la infamia de las guerras y angustiado por perversiones múltiples, el éxito de la cantautora sanducera Ana Prada es, en verdad, la consagración del Uruguay permanente.

         Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.