Se han difundido crónicas sobre el encuentro Democracia Siempre al que asistió en Barcelona el Presidente Yamandú Orsí, pero no se han valorado los conceptos que expuso ante sus colegas de Brasil, Chile, Colombia y México.

En nombre del Uruguay, Orsi comenzó señalando que en “este año la humanidad va a gastar más dinero en destruirse de lo que jamás ha gastado en su historia”, lo cual contradice la prédica de paz, democracia y desarrollo económico, ante lo cual –afirmó Orsi- “los países pequeños no tenemos el lujo de la indiferencia”.

En su discurso defendió el multilateralismo, subrayando que eso no significa defender el reparto del mundo que se hizo al concluir la segunda guerra mundial, en 1945 ya que lo que ahora se logre “tiene que significar construir algo nuevo, algo que incluya las voces que entonces no estaban en la mesa”, es decir, que incluya a los países emergentes que se consideraban subdesarrollados.

Y más adelante dijo el Presidente Orsi: “Creemos en la democracia, en un mundo inundado de incertidumbre. En un tiempo en el que las palabras son un conjunto de letras que ordenadas y tipeadas significan poco más que un sonido, en una sociedad que ha dejado de creer, en un planeta en el que la autodestrucción ya es algo más que un asunto de novelistas.”·

Pronunciados por un Presidente uruguayo elegido por un pueblo que vive en libertad, estos conceptos deben calarnos hondamente.

Porque en un mundo desilusionado, descreído y desorientado, la libertad y la democracia siguen valiendo como ideales y como caminos prácticos para la superación humana.

En el Uruguay nos hemos acostumbrado demasiado a cuestionar políticamente todo lo que dicen y haces los gobernantes, pasando muchas veces por alto los planteamientos con valor institucional, que están y deben estar, siempre, por encima de los partidos políticos.

Pero ante un mundo amenazado por crisis múltiples y tragedias sangrientas, es imperioso definirnos abiertamente por la democracia y la libertad, es decir por la persona humana, unidad básica del Estado de Derecho y centro y meta de toda convivencia en paz.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.