Hoy se cumplen 170 años del nacimiento de José Batlle y Ordóñez, fundador del diario El Día, predicador de convicciones, por dos veces Presidente de la República, que fue el primero y más grande de los cuatro Presidentes Batlle que tuvo el Uruguay.

Por encima de apasionados partidarios y acérrimos detractores –que en su tiempo tuvo unos y otros- José Batlle y Ordóñez es hoy un prócer de la vida nacional y una personalidad del pensamiento internacional. Su primer gobierno, puso fin a las guerras civiles que asolaron al país en el siglo XIX.

Fue un republicano convencido, que al terminar su segunda mandato propuso suprimir la Presidencia, para acabar con el caudillismo y despersonalizar el poder, creando un Estado de Derecho Constitucional y Administrativo, regido por principios y no por caprichos personales.

Esa obra no la hizo solo, sino con una pléyade de grandes hombres que caminaban las calles y los caminos de la patria inspirados por distintas ideas y diferentes filosofías, pero sabían respetarse en la discrepancia y sabían crear soluciones por encima de las divergencias. El sistema republicano, las garantías de limpidez de nuestras elecciones –que hasta hoy son ejemplo en América-, la legislación social y las bases constitucionales de un Estado activo e interviniente en el progreso económico fueron algunas de las conquistas de los tiempos de don José Batlle y Ordóñez, plasmadas en 1918 en la primera gran reforma constitucional de nuestra historia.

Batlle inspiró la separación de la Iglesia y el Estado. Habiendo escrito contra el catolicismo, por muchos años se lo tuvo por positivista y ateo. Sin embargo, los estudios del gran pensador Arturo Ardao demostraron que Batlle y Ordóñez creía en una fuerza sobrenatural a la que reconocía como Dios, tenía fe en la fuerza del espíritu y apostaba el destino nacional al espíritu y no sólo a la economía. Defendía la solidaridad humana por encima de las clases sociales yh sembró una filosofía que trascendió mucho más allá de los límites y peripecias dele Partido Colorado.

Por todo eso,a 170 años de su nacimiento, don José Batlle y Ordóñez merece evocación y homenaje ciudadano, porque fue un gobernante honorabe y probo y porque sembró ideales a distancia, cuya vigencia hoy nos reclama la Constitución de la República.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.