Aunque no es feriado, no debe pasarnos inadvertida la fecha de hoy, ya que el 25 de Mayo es fecha patria de la hermana República Argentina, pero también es fecha histórica, fundacional, para nuestra nacionalidad Oriental del Uruguay.
Es que lo que sucedió en Buenos Aires el 25 de Mayo de 1810 –hace hoy 216 años- reflejó su luz en las dos orillas del Plata y en las dos laderas de la cordillera de los Andes.-
José Gervasio Artigas cruzó desde la desembocadura del arroyo de las Vacas, en Carmelo, para ponerse al servicio de la autoridad bonaerense Y José de San Martín a caballo y a lomo de burro, cruzó por Uspallata el macizo andino, al frente de un ejército que iba a luchar en Chile y en Perú para liberar a los pueblos del Pacífico.
Esas epopeyas y las de Paraguay y Bolivia fueron la proyección de las ideas y los impulsos de la Revolución de Mayo, inseparable del pensamiento esclarecido de Mariano Moreno, Secretario de la Primera Junta.
Moreno se había graduado en la Universidad de Chuquisaca, donde hoy es Bolivia. Tenía formación y grado universitario en teología y Derecho; y cultivaba las ideas enciclopedistas que habían impulsado desde 1789 a la Revolución Francesa sobre la base de que la convivencia es un contrato social.
El ideario de Mayo recibió el influjo de Mariano Moreno, que lo marcó de modo indeleble con la defensa de la soberanía popular, la independencia total, la libertad de comercio, la igualdad jurídica de las personas y los pueblos y –asunto básico- con la educación política como herramienta fundamental para formar ciudadanos imbuidos de las virtudes que requería -y requerirá siempre- toda vida republicana que sea auténtica.
Es a ese ideario que adhiere nuestro Artigas. Es por ese ideario que el 18 de Mayo de 1811 libró la Batalla de Las Piedras. Es por ese ideario que en abril de 1813 impartió las Instrucciones. Es por ese ideario que tuvo triunfos, sufrió derrotas y se exilió hasta morir en Paraguay.
Por todo eso, saludamos el 25 de Mayo mucho más allá de la calidad de los gobiernos que pasan, con la certidumbre de que los grandes principios vencen a las circunstancias políticas y a los delirios de poder de los que gobiernan a espaldas de toda idealidad.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.