La Suprema Corte de Justicia inició sumario a la jueza a la jueza Rossana Re Fraschini, que había actuado en el expediente de Jonathan Correa, el adolescente de 15 años que terminó sus días horriblemente asesinado a golpes y patadas por su padre

A su vez, tras un pedido de los diputados Felipe Schipani y Conrado Rodríguez, la presidenta de la Suprema Corte Dra. Doris Morales, concurrió a la Comisión de Población y Desarrollo de la Cámara de Representantes del Parlamento para dar explicaciones sobre la actuación del Poder Judicial en el caso.

La doctora Morales dijo a la prensa que ante la Comisión parlamentaria relató “lo que hizo el Poder Judicial, identificando qué juezas actuaron en las dos denuncias que hubo, y cómo actuó posteriormente la SCJ, que hizo una investigación administrativa y el inicio de un sumario que está bajo secreto» y que –aclaró la Magistrada- no significa “prejuzgar que haya habido una mala actuación”.

El Estado hace muy bien en revisar qué sucedió para que un padre violento, denunciado reiteradamente, haya seguido conviviendo con el hijo de 15 años y lo haya matado en una golpiza atroz. El Estado hace muy bien en indagar hacia atrás, pero todos somos conscientes de que los sumarios retrospectivos, igual que las autopsias, llegan tarde y no restituyen ningún derecho a la víctima.

Más aun: todos somos conscientes de que las leyes sobre violencia doméstica y violencia de género no impiden las salvajadas y, en cambio, son utilizadas por mentes inescrupulosas para introducir denuncias falsas y calumniosas.

Por ello, es hora de darnos cuenta, todos, de que antes y más allá de combatir la violencia, debemos reeducarnos colectivamente en el amor al prójimo, la solidaridad, el apego y, sobre todo, el respeto por el otro.

La educación sentimental es hoy un servicio de primera necesidad, que no puede quedar en manos de las investigaciones policiales y judiciales ni debe limitarse a sumarios internos y lamentaciones externas.

Debemos reconocer que estamos conviviendo con corazones de piedra y mentes mal formadas. Y eso se combate afirmando valores, reeducando y predicando sin cansarnos-

No es tarea sólo para los especialistas. Es misión de cada uno de nosotros, que no debemos ser colaboradores pasivos de una epidemia de infamias.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.