Hoy se conmemoran 262 años del Natalicio del Gral. José Gervasio Artigas, Fundador de la Nacionalidad Oriental por sus luchas en el campo de batalla, por su ideario republicano, y por su ejemplo de honor y sacrificio.
La ley 9935, promulgada en mayo de 1940, instituyó la fecha como Día de la Bandera, y dispuso exaltar, “en todos los institutos de enseñanza públicos y privados”, “la personalidad histórica del prócer y a comentar su obra y sus doctrinas” realizando “solemnemente la jura de la bandera.”
Esa ley se respeta y se cumple hasta ahora.
Desde hace algunas décadas, la fecha se colorea por la costumbre –surgida de la Cámara de Comercio y Servicios- de consagrar al 19 de junio como Día del Abuelo.
En verdad, como Padre de la Patria proyectado en más de dos siglos, Artigas vive en nosotros como abuelo: un abuelo institucional, que nos inspira los principios básicos de nuestra convivencia democrática: la libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable, la piedad por los desvalidos, la clemencia para los vencidos, y por sobre todas las cosas, la soberanía popular -sin la cual para los uruguayos no existe autoridad legítima.
Pero además, Artigas es un abuelo espiritual, al sembrar en nosotros un ejemplo de valentía, arrojo y señorío, que en la victoria y en la derrota puso los valores públicos por encima de su interés y su comodidad.
Como los grandes abuelos que fundan grandes estirpes porque se constituyen en grandes ejemplos, Artigas se yergue no sólo a la hora de juzgar la vida institucional y política, sino también en la jornada íntima de cada día, donde cada uno dialoga consigo mismo, y toma decisiones para sí y para la comunidad, de la cual somos todos una parte tan inseparable como importante.
Por todo eso, el Natalicio de Artigas es el Día de la Bandera, es el Día de los Abuelos y es, también, el Día de nuestra conciencia personal, base del orden público nacional.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.
Al cumplirse hoy 262 años del Natalicio de don José Gervasio Artigas, Radio Clarín irradió el Himno Nacional Uruguayo, en versión del solista Marcelo Otegui, el coro y la orquesta sinfónica del SODRE, dirigida por el Maestro Roberto Montenegro.