Tras 12 horas de interpelación, el Senado votó otorgarle su respaldo al Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone.
El resultado es exactamente el que podía esperarse, ya que todos sabemos que en este período el gobierno del Frente Amplio cuenta con mayoría en la Cámara Alta, a diferencia de lo que ocurre en la Cámara de Representantes, donde está en minoría.
Lo acontecido puede anotarse como la continuación de una rutina, ya que desde 1985 hasta ahora no ha habido interpelaciones que hayan hecho caer Ministro de Economía.
Sin embargo, no basta con anotar rutinariamente una rutina, cuando la repetición de las conductas indica falta de vigor en la vida pública y falta de fortaleza en las convicciones, muy especialmente cuando eso ocurre en una etapa de vida sin creatividad.
En medio del estancamiento del Producto Bruto Interno, los noticieros no se colman de propuestas, iniciativas ni ilusiones – como cabría esperar de un pueblo con capacidad de respuesta.
Es precisamente al revés: los informativos aparecen día a día copados por temas policiales, con asesinatos a mansalva que estremecen el alma.
Con el cuadro que tenemos, ocupar 12 horas en explicar y justificar lo actuado en vez de debatir proyectos, es un error de manejo político.
La vida nacional exige el esfuerzo por dialogar fuerte, sobre propuestas concretas y con ideas claras.
Sólo si pensamos creando podremos crecer en la calidad de nuestra democracia y en el tamaño de nuestra economía.
De lo contrario, todos sentiremos que estamos en más de lo mismo, con el país encogiéndose en lugar de afirmarse, expandirse y levantar cabeza.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.