El Presidente Yamandú Orsi, los ex Presidentes Julio María Sanguinetti y Luis Lacalle Herrera, el Secretario de Presidencia Alejandro Sánchez y el Ministro de Economía Gabriel Oddone, conmemoraron los 80 años de relaciones entre el Uruguay y el Banco Mundial.

En el acto, la Vicepresidenta para América Latina y El Caribe, Susana Cordeiro, elogió al Uruguay por sus avances en energía limpia y por su estabilidad institucional y económica. Pero en seguida advirtió: “Hay que convertir la estabilidad en crecimiento”.

Hace un mes y medio, el 30 de julio, cuando nos visitó Kristalina Geogieva, Directora General del Fondo Monetario Internacional, también valoró positivamente nuestro equilibrio fiscal, pero en seguida nos pidió más dinamismo, señalando con sarcasmo que «no puede ponerse la estabilidad en un refrigerador»- y reclamándonos “más coraje” y más crecimiento.

En resumidas cuentas: estamos recibiendo elogios light, que después de alabarnos nos señalan que el Uruguay va tirando, pero NO está construyendo el futuro, lo cual implica advertirnos que tenemos para la vista el peligro de que el actual modo de vivir se agote como modelo económico, y nos depare disgustos mayores.

La observación nos la hacen especialistas desde las más altas responsabilidades mundiales. La dirigen no tanto al Estado y al gobierno como a las personas y las empresas privadas.

En verdad, tienen razón, no solo por motivos económicos, ya que ése es tan sólo un capítulo de una caída cultural, que genera un tipo humano que no se juega mucho en emprendimientos materiales, pero se juega todavía menos en abrazar ideales o defender principios y convicciones.

El despegue económico del Uruguay es plenamente posible, pero a condición de que lo encaremos entero, como una aventura del pensamiento, de la voluntad, de la buena fe política y de la acción personal y colectiva.

En otras palabras: para que haya crecimiento económico sostenido, primero debemos decidirnos a elevarnos como personas y como pueblo. De lo contrario, seguiremos siendo una promesa incumplida.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.