Consultado sobre si los resultados de la segunda vuelta a disputarse en Brasil dentro de dos semanas y media van a condicionar las relaciones con nuestro país, el Presidente Yamandú Orsi respondió o que las relaciones entre personas “no pueden interferir en lo que son las relaciones entre países”

Señaló que en lo ocurrido en Brasil “fue todo correcto”, ya que “lo más importante es que todo transcurra dentro de las normas y la convivencia democrática”.

Consultado sobre si los resultados que deje el balotaje repercutirán en las relaciones entre Brasilia y Montevideo, dijo que los ejemplos que dejaron las elecciones en otros países “no han ido en ese sentido”. Indicó que la “afinidad” o el “conocimiento” entre personas “no pueden interferir en lo que son las relaciones entre países” y, a título personal, dijo que su propia relación con los países vecinos “ha sido la misma con uno o con otro gobierno”.

Por lo demás, sobre la afinidad del Frente Amplio con Lula, Orsi llamó a “no entreverar los tantos” y estableció: “La fuerza política es la fuerza política, el gobierno es el gobierno”. Esa expresión, de llanad sencillez,tiene especial valor en la época actual, en que renacen tentaciones totalitarias tanto de derecha como de izquierda, que confunden al Estado –a la República, que es de todos- con los intereses económicos dominantes, con las ideologías prevalecientes y con los partidos de donde surgieron los gobernantes.

Nuestro Uruguay tiene una honrosa tradición democrática, por la cual todos tenemos prohibido confundir al partido de gobierno con el Estado. Más aun, a diferencia de Estados Unidos, para nosotros los gobiernos son una transitoriedad que pasa y la República y el Estado son permanencias que subsisten.

Por eso, gane quien gane en Brasil o en la Argentina, el Uruguay mantiene relaciones con sus vecinos que sobrepasan las alternativas de quién o quiénes gobiernen a las naciones hermanas y quienes nos gobiernen a nosotros.

Si fortalecemos esa actitud, podemos ser un buen modelo de sensatez en una época en que el desequilibrio amenaza al mundo.

Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.