La Terminal Cuenca del Plata y el sindicato alcanzaron un acuerdo, al cabo de cuatro meses de conflicto, con múltiples paralizaciones en el Puerto de Montevideo.
Hay que celebrarlo, porque el puerto es pulmón y sangre de la economía entera de nuestra Banda Oriental. Hay que celebrarlo, porque si continuaba el conflicto íbamos otra vez en camino a ser declarados Puerto sucio y a sufrir las consecuencias de volver a ser los malos de la película.
Ahora bien. Más allá de lo sindical, en todos los órdenes de la vida, cuando los conflictos se resuelven después de haberse agravado y se han prolongado por meses después que se han inferido daños a troche y moche… cuando eso sucede, todos -como personas y como ciudadanos- debemos preguntarnos ¿era necesario tanto esfuerzo y tanto daño para llegar a un acuerdo?
El paro y la huelga son derechos garantizados por la Constitución, pero no son un bien para el trabajador ni para el patrón ni para la sociedad como economía ni como clima. Por tanto, todas las conciencias civilizadas debemos unirnos para reclamar que las negociaciones se profundicen y lleguen a buen fin sin necesidad de usar el recurso extremo de la paralización y la huelga.
La negociación colectiva no debe agarrotarse en el enfrentamiento de posturas iniciales rígidas ni debe limitarse a un protocolo de procedimientos anteriores a conflictos aceptados como fatalidades.
Lo mismo en la vida pública que en la intimidad, la búsqueda de acuerdos requiere apertura, comprensión, matices y hasta sentimientos, con la conciencia en estado fermental -de alerta y construcción-, como muy bien nos enseñó nuestro filósofo mayor, Carlos Vaz Ferreira.
Pero todos sabemos que la convivencia, el Derecho y la vida entera de la República crujen y se caen cada vez que olvidamos las bases filosóficas de toda civilización.
Por lo cual, todos sabemos que no basta celebrar que termine un conflicto muy mal tramitado. Además, hay que profundizar en la negociación colectiva, para evitar repetir disparates que cuestan muy caro.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.