Tres abogados que defendieron a narcotraficantes están concursando para ingresar a Fiscalía.
La prensa dice que “se extiende la preocupación en el sistema político”. Es verdad, pero la expresión es inexacta, ya que lo que se ha dado en llamar “sistema político” es sólo el elenco político que está en funciones en cada período.
En realidad, el tema debe preocupar y ocupar a todo el elenco político, y mucho más que eso: DEBE INQUIETARNOS A TODOS, COMO CUERPO CIUDADANO QUE NO DEBE SER INSENSIBLE NI PERMANECER CALLADO.
Nadie puede bajar la guardia, ya que la Fiscal de Corte Mónica Ferrero anunció hace meses el riesgo de tener infiltrados en la Fiscalía General de la Nación y ahora uno de los ex defensores de narcos que se proponen para ocupar puestos en Fiscalía declaró, muy suelto de cuerpo, que las Fiscalías ya tienen infiltrados.
Dolorosamente, el asunto encuentra a la Justicia penal en estado de debilidad, atraso y violación de principios constitucionales.
Y desgraciadamente, ni el Poder Ejecutivo ni el Parlamento han tomado la iniciativa para encarar derecho viejo la derogación del actual Código del Proceso Penal.
Es imperiosa la necesidad de que ese derogue ese Código nefasto, ya que concentra las investigaciones en Fiscalías, habilita esperas de meses y años, prohíbe a los Jueces la averiguación de la verdad e impone a los Fiscales negociar las imputaciones y las penas con homicidas, ladrones y narcotraficantes, debilitando el imperio y la imagen del Derecho Penal.
Nada de eso le hace bien al Estado de Derecho.
Si a todo eso se le agrega el riesgo de infiltración, el único camino que nos queda es reestructurar todo el sistema, en vez de buscar parches políticos y transacciones de corto alcance.
El Derecho se construye día a día con respuestas a lo inmediato, pero, igual que todo edificio, necesita cimientos y vidas de acero que le sostengan la estructura. Esos cimientos y esas vigas nacen de los sentimientos públicos, la filosofía y el sentido común y se corporizan en principios, cuya violación nos encharca la vida nuestra de cada día.
Así lo siente y así lo afirma Radio Clarín.